domingo, 14 de noviembre de 2010
La caja de Pandora de todos los murcianos / Francisco Poveda
martes, 9 de noviembre de 2010
El crack mundial no es ya cosa de agoreros catastrofistas / Francisco Poveda *
Los signos que se aventan a diario en el mundo económico no pintan nada bien después de una larga etapa de derroche y latrocinio por doquier, y no sólamente en Wall Street, aunque el diseño del gran fraude del papel sin respaldo convenido fuese más de factura neoyorkina que suiza.
viernes, 5 de noviembre de 2010
El reyezuelo neoirlandés / Francisco Poveda
miércoles, 6 de enero de 2010
Así nos va y la que nos espera / Francisco Poveda
Dentro de un lustro, la Región habrá retrocedido, de hecho, 40 años atrás mientras la emigración autóctona habrá vuelto a aparecer con toda su fuerza aunque ahora a nivel de murcianos mucho más formados y cualificados. Nuestros jóvenes más exigentes ya no tienen nada que hacer aquí. Vistas todas las estadísticas comparativas y su inexorable tendencia en la Región de Murcia, mejor plantearse hacia donde se marchan y como, antes de que sea tarde. Ya no se puede ni poner un bar.
La crisis mundial, sólo en ciernes, nos dejará a su salida con encefalograma plano como territorio y sociedad diferenciados. Sigamos por el camino de derrochar esfuerzo y nuestro escaso recurso en actividades lúdicas, onerosas, fuera de estrategia y no rentables. Ya lo lamentaremos dentro de muy poco cuando nos falte hasta para cuestiones esenciales, como la educación obligatoria o la sanidad pública. Ya hoy no podemos hacer frente a numerosos pagos a proveedores de las administraciones públicas locales y regional.
¿Hasta cuando nos vamos a seguir engañando a nosotros mismos? Olvidamos el triste ejemplo de una Cartagena, ensimismada, que hace 25 años que no levanta cabeza. O una Calasparra, de Berlanga, que te transporta al franquismo pre-desarrollista. Toda la Región acabará siendo como Mula: recreándose llena de moscas en el ciervismo decimonónico. En el mejor de los casos, como Cartagena, parada en su viejo esplendor minero y preindustrial. Hoy, ambas, puras estatuas de sal, cada una a su nivel. Si clausuran la base naval, Cartagena bajaría al nivel de Gaza.
El ritmo y suerte del desempleo por un modelo económico incapaz de evolucionar por gripado, no deja lugar a muchas dudas. Esa falsa calidad de vida, de la que tanto alardeamos como idiotas por no conocer otras cosas mejores, que existen sin duda y muy cerca, no se corresponde con otra calidad formativa, laboral o profesional. Y eso complica bastante un horizonte no migratorio para los murcianos minimamente exigentes y con ciertas aspiraciones de verdadero progreso material, cultural y espiritual.
De cualificación moral y ética, mejor no hablar esta vez. Todo lo que hoy huele a murciano apesta para los de fuera por la sensación de estar ante unos tramposos compulsivos. Esa es, al menos, la imagen percibida en la mayor parte de España (por no hablar ya del complejo burocrático de Bruselas) y parece bastante arduo despejarla. Una verdadera ruina de reputación con tanta 'Tótem.
Son ya mayoría en nuestro país quienes nos han dejado por imposibles cuando hemos sido un pueblo que, históricamente, había venido siendo de los más ejemplares de toda España desde el XVIII. Todo eso ha desaparecido, no queda nada. En un cuarto de siglo hemos mudado a un estereotipo de sociedad envilecida, pagando eso sí, justos por pecadores. Porque todos los murcianos no somos así aunque los perfiles de la masa induzcan a pensar todo lo contrario.
Nuestra estética vigente es indefendible y así lo debe haber entendido San Esteban para haber arrojado la toalla ante esa batalla perdida de antemano. El invento hace aguas por todas partes: modelo educativo, universitario, industrial, político, financiero, judicial, hídrico, empresarial, sindical, turístico, religioso... Casi nada se salva o es salvable. Urge reinventarlo absolutamente todo.
Lo vamos a pasar mal si creemos que las soluciones a los problemas que nosotros mismos hemos creado nos van a venir de fuera en base a echar la culpa de todo al manchego 'insolidario' y al Zapatero de turno; por cierto, otro que ya no nos hace ni caso con toda la razón. No somos ni representamos casi nada en el conjunto nacional. Hemos conseguido que nos obvien porque aburrimos con nuestra pedigüeña y cansina cantinela trasvasista monotemática.
Esta tierra se apaga sola por méritos propios. Nos hemos estancado en el 2,5% en todo, dentro del conjunto de España. Pero es que a nivel cualitativo, nuestras clases dirigentes, obsoletas, nos han colocado bajo cero en influencia neta tras inyectarnos un voluntarismo hilarante. Nos han dejado sin interlocutores válidos allí donde podíamos hacer valer nuestros derechos. Por no tener, no tenemos ni proyecto estratégico como territorio autónomo y por eso surgen iniciativas trasnochadas, como la de una nueva provincia, para que aquellos aparenten lo que no son.
Ahora vamos a recoger bien el fruto de haber dejado tanto tiempo la cosa pública en manos de mentes tan 'despejadas' como la de los Hernández Ros, Collados, María Antonias y Valcárceles. Sigamos por esa senda que nos ha ido 'tan bien'. Cambiemos luego a Saura y que siga la racha. Estamos ante un galería de pobres hombres y de una pobre mujer, incapaces de hacer pié más allá de la Venta del Olivo. Murcia no cuenta ni en Albacete, no digamos en Barcelona o Bilbao.
Con toda la serie de indocumentados y pícaros que se han alzado aquí con el santo y la limosna, todo el enorme esfuerzo colectivo hecho en la segunda mitad del siglo XX no nos servirá de nada. La Región de Murcia, forzada a afrontar un reto para la que no está preparada, lleva camino del tercer mundo, aunque permanezca en territorio de la Unión Europea, como unas Hurdes pero del siglo XXI. Cada vez que sale una estadística comparativa de progreso, quedamos muy mal parados. Siempre hacia abajo, dios mío. Y sin solución de continuidad.
Mientras, se sigue entreteniendo a las buenas gentes, y otras no tanto, con autobombos y bombos mutuos entre mediocres, proyectos faraónicos ficticios, inversiones foráneas inexistentes, un agua ajena que realmente no necesitamos al tener almacenada mucha más en el subsuelo, romerías jolgóricas, delirios de grandeza, eventos estériles para encandilar... Nadie quiere entrar ya ni de obispo de Cartagena (la Iglesia nunca abandona a sus príncipes) visto el trato denigrante dispensado al purpurado saliente. Tendrán ahora que obligar a venir a alguien a cambio de la promesa de un ascenso a medio plazo tras sufrir al fundamentalista local.
Hemos destruido del todo el modelo económico, pervertido casi toda la Universidad, corrompido a parte de nuestra juventud (tan 'católicos' y tan líderes en abortos), hemos echado a perder a nuestra propia burocracia municipal y autonómica, hemos explotado a seres humanos, como los inmigrantes, neutralizado a los sindicatos financiando sus vicios para convertirlos en sutiles esquiroles institucionales, hemos convertido a la pobre y aburrida prensa local en una caricatura preñada de tongos y con noticias que denotan la depreciación de toda una sociedad, proliferan y prosperan personajes públicos sin principios, que luego se exhiben en procesiones... todo una catástrofe porque no somos conscientes de albergar con eso una mentalidad suicida como colectivo.
El sistema, además, está cautivo de una gerontocracia, codiciosa y egoista, con demencia senil, que ya no funciona. Somos incapaces de mirar hacia delante porque hemos dilapidado nuestro reciente pasado. Hemos convertido la vida diaria en un guiñol manejado a su antojo por un personaje siniestro (el calvo de la baraja) rodeado de un sanedrín masónico no menos precisado de asistencia médica, especializada en salud mental.
Estamos en manos de unos locos en la sombra que, para mayor tragedia, se creen unos genios de la política de altura. Y así hemos bajado de nivel y de aprecio. En cuanto a verdadera autoestima, supongo que más bien depresivos casi todos los demás al salir cada mañana de nuestra diaria resaca de tanta sinrazón y falta de la más mínima expectativa en un mundo mutante, para cuya resultante no nos hemos procurado ni la más mínima carta de navegación.
Por eso murciano puede convertirse muy pronto en sinónimo de náufrago de todo y de nada. Un desastre total.
Tontos, vivos, regantes y mangantes (Carta urgente al Presidente del Gobierno) / Francisco Poveda
Usted, y sólo usted, debe asumir la principal responsabilidad del Estado para acabar con la sensación de excepción democrática que aquí anida tras quedar neutralizada y desactivada la democracia murciana real. Porque lo que aquí se da es una vergonzosa usurpación de la soberanía popular y una clara perversión del mandato de las urnas.Vender el mal es fácil.
Valcárcel es el tipo humano que aparenta gobernarnos, y no quiero entrar en otras consideraciones antropológicas, etnológicas y psicológicas, que, tal vez, le ilustrarían con todo tipo de matices sobre y ante qué clase de gente nos encontramos usted y yo, que me especialicé en periodismo político y económico aunque nunca pensé que acabaría como cronista de sucesos de cuello blanco, y lacras sociales por la generalizada postura de genuflexión y mansedumbre en que se encuentran mis conciudadanos más complacientes, indignos, cobardes, simples o tontos ante una gerontocracia a la soviética en la sombra.
Como dice el filósofo conservador José Antonio Marina en su ensayo "Teoría y práctica de la estupidez", hay sociedades inteligentes y sociedades que son todo lo contrario. Por algo ya se sabe, y comienza a calar entre los murcianos más despiertos, eso de... "con Valcárcel, ni una gota de más vendrá" por voluntad del Estado, al saberlo en manos de especuladores de todo tipo y condición, incluidos los aguatenientes.Una colectiva vanidad provinciana a ciertos niveles ha llegado hasta el punto de alumbrar un remedo local, hace ya una década coincidiendo con la entronización "popular", de la publicación de origen franquista, "Hola", para reflejar las "actividades" de una más que consumista, grotesca, irrelevante, ignorante, marginal y sin perfil, aparente y decadente porción social de bombos mutuos, que causa hilaridad por patética y degradada al no atisbar ya un horizonte vital equilibrado.
Ahora se quiere trasplantar esa cutrez a una televisión regional pública, bien financiada por todos los murcianos, pero manejada por gentes de muy dudosa catadura moral por cercanas a ciertas mafias. ¿Qué ha visto el tal Buruaga para renunciar a un fichaje multimillonario o el poco dudoso Urdaci para no recogerle el testigo y el contrato? Volviendo a Marina, "el mal gobierno puede despeñar a una sociedad por el abismo de la estupidez..." aunque la reactivación de cierto factor social autóctono haga atisbar la posibilidad de una pronta salida razonable propiciada desde abajo, y un camino sereno ante tanto estropicio de escogidas gentes sin escrúpulos y al servicio de capitales irresponsables por opacos.
El núcleo del Partido Popular murciano, aparte de ser una estructura hueca y sin esencia, pura agencia de presunto tráfico de influencias y colocación de ineptos manejables, casi sin excepciones, tiene ahora cautivo a ese público residual tras despeñar también, de hecho, a su líder natural histórico, el brillante abogado del Estado, el conservador demócrata Juan Ramón Calero, por no plegarse en su día a los viejos intereses económicos caciquiles en estas tierras, de familias con tan poca fama de demócratas como las de Fraga, Trillo y Maestre, ni sucumbir a las exigencias antidemocráticas de ciertos caciques locales disfrazados, y es el menos democrático y el más extremista de toda la organización nacional, como se puede deducir fácilmente de su anterior larga bronca con la Comisión Europea, y su continuada y demagógica postura ante el derogado trasvase del Ebro, a falta de otros resultados que ofrecer tras diez años de nula gestión regional.
¿Por qué no se hizo esa obra, entre 1996 a 2004, si el PP gozaba de mayoría absoluta en España, Comunidad Valenciana y Región de Murcia? Sencillamente porque Europa no la cofinanciaba por inviable.La última convocatoria de una manifestación de regantes en Murcia para reclamar que se mantenga la Ley del Trasvase Tajo-Segura en sus actuales términos (anhelo legítimo de miles de pequeños agricultores muy bien engatusados por Aznar ante la falta aquí de derechos sobre los caudales contemplados en el aprovechamiento conjunto, al contrario que Portugal, y que han soportado en el pasado año hidrológico la peor sequía de toda su vida, muchos de ellos víctimas, además, de aguatenientes especuladores sin escrúpulos ante, aún hoy, la pasividad cómplice de la Confederación Hidrográfica del Segura), escondía la verdadera motivación de quienes políticamente la idearon, planificaron, diseñaron, animaron y manipularon "a priori" desde detrás de la cortina con los métodos más conocidos y gastados del anterior régimen autoritario de juntar masa humana con total desprecio a la dignidad de la persona movilizada con presiones o engañifas...y un bocadillo con botellín. ¡ Qué cerca están de Ceaucescu !
¿Tienen capacidad volitiva los enfermos cerebrales de "Asprodes" llevados a Murcia en autobuses desde Lorca para hacer bulto? ¿Asistieron de "motu propio" los inmigrantes liberados de faena, que trabajan en campos y conserveras, y que trufaron de exotismo pagado una manifestación en la que se echaba en falta a la verdadera sociedad civil de Murcia, Cartagena, Yecla o Caravaca? La derecha político-económica murciana es una gente que da miedo al verla tan a la desesperada utilizando sin pudor cualquier mimbre. Muy contra las cuerdas tiene que estar para sacar de sus casas, precisamente a los sectores sociales de la Región menos favorecidos con sus políticas, algunos en la más lacerante pobreza absoluta y precariedad sin visos de evolución. Una obligación moral pendiente del Gobierno socialista, es dar a conocer la auditoria de concesiones de riego con aguas públicas en la Cuenca del Segura para saber qué se está haciendo con el agua que se clama escasa, como argumento para exigir más trasvases.
Quienes, pese a secar ríos como el Mula y no cerrar pozos de sequía, aquí agitan y radicalizan a las masas, menos ilustradas y vulnerables, para lanzarlas como un misil contra dirigentes de un Gobierno central legítimo, jugando con su ignorancia y el sentimiento de preocupación por su supervivencia, no son otros que viejos jerarcas, o sus familiares-herederos, en los estertores de la Dictadura por estas tierras. Enemigos claros de la democracia, enquistados todavía en resortes de poder fáctico y/o económico en espera de mejores tiempos para imponer sus ideas, regresivas, ante la aparente abulia y falta de determinación política de quienes pueden resolver esta situación, simplemente inspirando a la Fiscalía General del Estado para que nombre un nuevo fiscal-jefe, en condiciones de afrontar impunidades que claman al Cielo, para nuestro aún degradado TSJ.
No están por la libre competencia ni a favor de la Unión Europea porque dificulta y/o impide sus pretensiones de mantener posiciones de dominio económico y social sin la legitimación directa de las urnas. Y muy mal tienen que estar las cosas para recurrir a los mismos métodos de Franco en la plaza de Oriente, tras los innecesarios fusilamientos de 1975.La Transición española, señor Zapatero, tiene su principal asignatura pendiente en la Región de Murcia, sojuzgada a estas alturas de la Historia y del siglo XXI por una partida emboscada de fascistas residuales, casi gagás, susceptibles de desalojar para que se constate, de una vez por todas, la normalidad democrática plena que tanto echan en falta las nuevas generaciones de murcianos más informados y la propia diputada autonómica socialista y exdirigente de UGT, Begoña García Retegui, asombrada de las situaciones que se dan a diario en una región gobernada por una derecha políticamente descerebrada y sin el nivel mínimo exigible para los asuntos públicos.
Llámela a Moncloa y que confirme, matice o desmienta todo lo aquí le estoy comentando. Los colectivos partidarios, desde una emergente sociedad civil, de una ecodemocracia regional, bajo la organización y lema-paraguas de "Murcia no se vende", tienen bastante deslegitimada la muy condicionada e irreversible política sectaria de San Esteban por devastadora con el territorio y depredadora del medio físico, así como aniquiladora aquí del propio sistema capitalista a largo plazo. Por eso se huele ya la urgencia de un cambio de rumbo y de pases a la reserva.
Pero no le echemos toda la culpa a Valcárcel y la pandilla de comparsas incompetentes que le han venido rodeando en sus tres legislaturas por indicación de quienes mueven los hilos tras el escenario visible. Son esos franquistas irreformables y nostálgicos, que no se resignan a perder el poder por el bien de la democracia murciana y un desarrollo socioeconómico sostenible en beneficio de todos, quienes se mofan con befa del sistema, poniendo al frente de la Región de Murcia a banales personajes con un pasado profesional y personal que los define de sobra para entender mejor lo que pretenden los dueños de este siniestro guiñol citrícola y pimentonero vestido de negro, y que vienen manejando a su antojo y placer sin que todas las alarmas del sistema se disparen a un tiempo, ahora que el reguero de su intransigencia amenaza con inflamar provincias colindantes y regiones mediterráneas vecinas con el problema objetivo del desequilibrio hídrico.
No obstante, algunos regantes eran conscientes de estar mezclados con mangantes que les quitan el agua y, además, no consentían pancartas con los lemas "Agua para todos pero no para todo" y "Agua para la agricultura y no para las urbanizaciones", que resumen globalmente el fondo de una cuestión sobre la que se trata de confundir con ruido, desinformación y contrainformación bien medida, para reducirla a que otros nos niegan un agua que aquí se necesita. No es casualidad que significativos terratenientes de la costa, sin derecho a caudales del Tajo-Segura, destacasen en esa manifestación ahora que sus producciones no pueden competir con las de Marruecos. ¿Para que piden, pues, ellos más agua?
Sencillamente para convertir sus fincas en urbanizaciones y campos de golf tras dar un "pelotazo" con recalificaciones automáticas de suelo rústico a urbanizable, que les procuran los ayuntamientos de Águilas y Mazarrón (casualmente ambos en manos del PP). Las expulsiones de concejales socialistas pringados con intereses ajenos a los de su electorado, es el único camino para que el murciano no pierda también su confianza en la izquierda gobernante en el Estado y le confíe el voto. O la honestidad y consecuencia de la concejal centrista de Alhama ante el riesgo de desnaturalización de su municipio en estricto beneficio del bolsillo de uno de sus hijos más preclaros y entregados a la tarea de impedir una democracia ecológica local en favor de una "nueva geografía".
Como muy lúcidamente nos ha ilustrado el más que brillante economista español, José Manuel Naredo, la degeneración del sistema capitalista es una potente máquina de deterioro del patrimonio natural común, y de ahí la ausencia de datos sobre la ocupación real del suelo desde un sistema de valores, absolutamente monetarios. Los mal llamados "agentes económicos" tratan de favorecer su beneficio particular forzando sus ingresos a base de explotar bienes teóricamente libres o de terceros más débiles, pero siempre a costa de ese deterioro público que, irremisiblemente, conducirá a un crisis ambiental por un metabolismo sociourbanizador dislocado y su correspondiente valoración especulativa.‘Hipótesis, ¿descabellada?
Un exhaustivo estudio del Departamento de Sociología de la Universidad de Alicante acaba de arrojar el dato de que solamente un 0,5% de los turistas extranjeros encuestados, tendría como motivación para comprar una casa en nuestra costa la existencia de un campo de golf en la urbanización en la que estuviese ubicada o sus proximidades. Está más que claro que la sobreoferta inmobiliaria, que no repara en ocupar irracionalmente el suelo de la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana, nada tiene que ver con una demanda específica, claramente insuficiente, y que su potencialidad sólo está en el argumentario falso de ciertos políticos para justificar tanta especulación sin aparente sentido.
Una poco descabellada hipótesis circula en algunos gabinetes suizos de inversión al respecto: aquí se estaría alimentando una expectativa urbanística desproporcionada para enmascarar un blanqueo a gran escala de capitales opacos con origen en paraísos fiscales. Una vez construidas las casas por promotoras, al frente de las cuales figuran claros "hombres de paja", la mayoría unos batos revestidos de un teórico y fulgurante éxito económico en el caso de Murcia, se solicitarían créditos a la banca, mediante su pignoración o el aval de una garantía hipotecaria, al objeto de transformar un dinero sucio en otro limpio a través del perverso mecanismo de dejar que se ejecute el contrato financiero por premeditado impago decidido de antemano. El tiempo dirá quien se queda con la prenda y a qué precio.
Saura burla a Zapatero / Francisco Poveda
miércoles, 30 de diciembre de 2009
La Unión Ibérica / Francisco Poveda
La CAM en trance / Francisco Poveda *
Esta misma semana el presidente de Caja Mediterráneo, la CAM, Vicente Sala Bello, va a proponer a la Asamblea General, en plena crisis financiera mundial, que la entidad venda en el momento oportuno una parte sustancial de lo que vale (20%) para poder afrontar una seria crisis de liquidez, no aceptada nunca públicamente por cuestión de imagen y potencial riesgo de mayor desconfianza. Es el trance más difícil, y apasionante, de los vividos en sus más de cien años de agregada existencia. Mafia nostra (Carta obligada al fiscal Valerio) / Francisco Poveda
Ahora que tiene usted hasta el 28 de diciembre para concluir la instrucción de un sumario relacionado con presuntos hechos delictivos, en gran parte cometidos en mi tierra, creo estar en la obligación de ilustrarle a mi modo, porque es más joven y navarro, sobre la actual Región de Murcia, un paraíso mediterráneo a menos de 1.500 kilómetros de Sicilia, en línea recta por mar, desde Cabo Palos. Se puede pensar por eso que las lacras sociales que encuentran allí una universal denominación de origen han podido tener fácil penetración cultural a través de nuestras costas hasta enraizar aquí ciertas prácticas mafiosas, básicamente en nuestras comarcas litorales y prelitorales aunque la gran clave actual haya que buscarla en el término municipal de Lorca. El chip me lo activó una vecina de Luchena.Aunque varios clanes conforman esa mafia murciana de mucho guante blanco y que, desde hace algún tiempo, se atreve a retar al Estado (igual que en la Italia del sur), su núcleo principal y su dirección estratégica se encuentran fuera de la Región, a la vez que históricas relaciones familiares explican algunas presencias insospechadas y actuaciones sectarias desde relevantes despachos madrileños. Usted que defiende por ley el interés público debe saber, si está dispuesto a que Murcia no sea por más tiempo el "far southeast" ni un territorio factualmente "off shore" respecto al resto de España, que aquí la legalidad se suele incumplir por muchos poderosos y que la impunidad es casi absoluta a bastantes niveles. Pero, igualmente, no se debe dejar engañar y pensar que, lo que no son más que testaferros o capataces, han diseñado por su cuenta, y están ejecutando sin método, todo un plan mafioso que persigue apoderarse del mayor número de recursos posibles desde la violencia moral que compendia arrogancia, prepotencia, abuso y amenazas por quienes se sienten protegidos, seguros e impunes al tener suficientes resortes de poder en sus manos, ocupadas y utilizadas en el sólo provecho de la Casa.
Murcia, Cartagena, Lorca, Mazarrón, Águilas, La Unión, San Javier, San Pedro, Los Alcázares, Alhama, Torre Pacheco, Fuente Álamo, Caravaca, Moratalla, Molina, Alcantarilla, Totana, Santomera... son nodos casi forzosos de la trama territorial de "mafia nostra". La Región es así ya, sin duda, para este "gans" un coto particular donde, en realidad, no rigen plenamente los derechos ciudadanos de la Unión Europea ni el libre mercado que da sentido a su existencia para estimular la competencia, así como favorecer la creación y armónica distribución de riqueza. Esa afrenta permanente al sistema democrático y de economía de mercado, a nuestra Constitución en suma, exige la urgente y ejemplarizante intervención del Estado para restablecer cuanto antes, y sin retorno posible, el imperio de la Ley. Por el momento, tiene usted la vez para que esto no se parezca tanto a la Rusia de Putin y los oligarcas, aunque el paragón con Sicilia me temo que ya sea inevitable.

